Publicado el · Por Jesús Iturbide, en colaboración con el equipo de Marketing España · Lectura: 22 min
consultorseopamplona.com es la web de uno de nuestros socios fundadores como consultor SEO. La construimos en Astro, sin base de datos, y salió a producción siete días después del primer commit. Este artículo cuenta por qué existe aparte de la cooperativa, qué se decidió, qué se midió y qué sigue pendiente, con cada cifra y su fecha.
LO ESENCIAL, EN CORTO
- Una web nueva para una intención distinta: quien busca «consultor» quiere una persona; quien busca «agencia» quiere un equipo. La cooperativa responde a la segunda; esta web, a la primera.
- HTML plano servido desde un hosting compartido, fuentes en casa y cero peticiones a terceros: 100 sobre 100 en Lighthouse móvil y un desplazamiento acumulado de 0,00 el 4 de septiembre.
- Escribir no es publicar y publicar no es indexar: 92 artículos escritos, 17 visibles y 1 indexado el 3 de septiembre. El cuello de botella estaba donde nadie miraba.
- Una auditoría dura sobre una web recién hecha: 5 sobre 10 el día siguiente de desplegar, y seis instrumentos que mintieron, dos de ellos nuestros.
Por qué una web aparte, y por qué compite con la nuestra
Quien escribe «consultor SEO» en el buscador no busca lo mismo que quien escribe «agencia SEO», aunque el trabajo de detrás sea el mismo. El primero quiere una persona: alguien que mire su web, le llame y le explique qué pasa sin un comercial en medio. El segundo quiere un equipo, varios servicios y una factura con la que no tenga que pensar quién hace cada cosa. Son dos intenciones, y una sola página no responde bien a las dos.
Marketing España responde a la segunda. Para la primera hacía falta otra cosa, y esa otra cosa es consultorseopamplona.com: la web de uno de nuestros socios fundadores como consultor SEO en Pamplona, con la mitad del trabajo pensada para empresas de la ciudad y la otra mitad, la técnica, para tiendas y proyectos de toda España. El titular legal del sitio es la cooperativa; la cara visible, el socio. Él mismo lo explica en su página de presentación: se le puede contratar por su cuenta o a través de nosotros, y la diferencia es administrativa, porque quien hace el trabajo es la misma persona.
Un dueño por intención. Antes de escribir una página se decide qué web responde a cada búsqueda. Si la cooperativa se queda «agencia», el consultor no la disputa; si el consultor se queda «consultor», la cooperativa no escribe una landing para quitársela. La canibalización se evita en el mapa, antes, en vez de corregirla después con redirecciones.
Y sin embargo compiten. A veces las dos webs salen para la misma búsqueda, y eso no lo vamos a arreglar: son dos dominios distintos, con dos respuestas distintas, y si aparecen las dos ocupamos dos resultados en vez de uno. Lo que sí corregimos, y rápido, es que dos páginas del mismo sitio se pisen entre ellas; eso resta, lo otro suma. Desde el primer día quedó escrito un mapa de 24 keywords con un dueño por cada una, y el generador de artículos del blog se niega a crear dos piezas con el mismo slug o la misma keyword.
Lo que se decidió antes de escribir código
La primera decisión no fue el color ni el gestor de contenidos: fue a quién tenía que convencer la misma página. A un gerente que no es técnico y necesita entender qué compra sin vocabulario, y a un responsable de tienda online que descarta cualquier web que le hable como a alguien que no sabe. Las agencias locales suelen resolver esa tensión ignorando al segundo; las webs de SEO técnico, ignorando al primero. El diseño tenía que no elegir.
Con eso escrito se dibujaron tres direcciones de arte completas —la misma sección construida tres veces— y se puntuaron con siete criterios ponderados sobre 100. No fue un concurso de gustos. Cada referencia visual se midió antes de tomar nada de ella, y de cada una se copió el sistema, nunca la identidad.
| Dirección | Tesis | Pone delante | Puntuación |
|---|---|---|---|
| «El informe» | La web se comporta como el primer entregable | El método | 93 |
| «La sala de máquinas» | Enseñar el sistema por dentro: URL, rastreo, filtros | La competencia técnica | 81 |
| «El taller» | La persona por delante del método | Con quién vas a hablar | 78 |
Ganó «El informe» sobre el papel. Y conviene contar lo que pasó después, porque es lo normal en un proyecto real: al socio le gustó más el aire de «La sala de máquinas» y pidió llevarlo a algo más moderno, con dos webs de referencia que se midieron antes de copiar nada. De ahí salió una cuarta dirección, «Señal», que es la que está publicada: cuatro niveles de oscuro, vidrio, luces de cian y rojo, y un bloque en claro. La tercera dirección no se descartó por mala, sino por dependencia. Era la que mejor respondía a la objeción del gerente («ya me llamó una agencia») y no existía sin una fotografía que todavía no hay.
Dos detalles de esa fase que no se ven y ahorran disgustos. El contraste de los 20 pares de color se calculó antes de escribir el CSS, no después: uno fallaba (3,13 de tinta sobre el rojo de la banda oscura) y el botón pasó a texto claro (5,80). Y la medida de lectura se movió del párrafo al contenedor, porque cuatro bloques de la maqueta se quedaban solos en su fila ocupando poco más de la mitad del ancho. Se arreglaron componiendo, texto con un panel de información al lado, y no estirando el párrafo hasta hacerlo ilegible.
Astro, HTML plano y un hero que se salta el presupuesto
consultorseopamplona.com se sirve como HTML plano: no hay base de datos, no hay gestor de contenidos público y no hay nada que actualizar un martes por la noche. Está hecha con Astro, un generador de sitios estáticos, y vive en un hosting compartido que aloja también cerca de treinta webs de clientes. Eso impone una restricción que se convirtió en método: el servidor no tiene Node ni tareas programadas, así que el sitio no se puede construir allí. Se construye en local y se sube por SSH con un script que antes pasa los gates, hace copia de seguridad, comprueba que la portada responde y avisa a los buscadores que admiten el protocolo IndexNow.
Es la misma manera de construir que ofrecemos en desarrollo web cuando el proyecto lo pide: código en vez de constructor visual, y WordPress cuando manda el catálogo o alguien del equipo tiene que publicar sin tocar código. Aquí publica una sola persona y el blog es una carpeta de ficheros con fecha, así que la elección era fácil.
La excepción a tanta austeridad es el hero. Hay un campo de partículas en la portada, 30.000 puntos en escritorio y 9.000 en móvil, que reacciona al ratón. Pesa 118 KB comprimido y rompe el presupuesto de 75 KB de JavaScript que la propia fase de diseño había fijado. No es un descuido. Es una decisión del dueño de la web, dicha con todas las letras («para el hero prima el diseño»), y quedó declarada como tal. Lo que sí se exigió fue que no costara nada al primer pintado: el hero se dibuja entero sin JavaScript y la librería llega después, así que el elemento más grande de la página se pintó en 366-555 ms el día del despliegue, con la animación dentro.
La animación tuvo su propio episodio. Al día siguiente el socio dijo que «interactuaba muy despacio», y tenía razón: la física recorría las 30.000 partículas en JavaScript en cada fotograma y subía el buffer entero a la tarjeta gráfica, 360 KB por fotograma. Medido en producción con la CPU frenada a un cuarto, eran 2.403 ms de tareas largas por cada 12 s en reposo. Primero se probó el remedio pequeño, dormir el bucle cuando nadie mueve el ratón, y bajaba a 1.656 ms: habría arreglado la web parada y no la queja, porque en cuanto mueves el puntero el coste vuelve entero. La causa era dónde vivía el cálculo. Ahora el desplazamiento se calcula en la tarjeta gráfica y JavaScript escribe tres números por fotograma.
Antes · al desplegar, 2 de septiembre
CLS 0,07
Las fuentes venían de un servidor de Google y movían el texto al cargar. La barra de móvil medía 165 px en tres filas, pegada arriba: casi una quinta parte de cada pantalla. Cero iconos SVG en todo el sitio y ningún formulario, ni siquiera en contacto.
Después · 4 de septiembre
CLS 0,00
Catorce ficheros de fuente alojados en casa (324 KB) y cero peticiones a terceros: la IP del visitante ya no viaja a nadie. Barra de móvil de 103 px. Veinte iconos propios de 348 bytes como máximo. Formulario de cuatro campos que guarda el mensaje en disco antes de intentar el correo.
El resultado, medido el 4 de septiembre con Lighthouse en móvil: 100 sobre 100 en SEO, en buenas prácticas y en accesibilidad, esta última después de corregir un botón flotante que perdía su nombre al ocultarse su texto en pantallas pequeñas. Elemento más grande pintado en 627 ms, desplazamiento acumulado de 0,00 y respuesta del servidor en 266 ms; tras la tanda de arreglos de ese día, la respuesta se midió en 78 ms. Ninguna de esas cifras es una promesa para tu web: son las de esta, con su fecha.
Once días, en fechas
Del primer commit a producción pasaron siete días de calendario, y casi todo el código se escribió el último. Lo contamos por fechas porque el ritmo es parte de la historia: con agentes de inteligencia artificial haciendo el trabajo pesado y una persona decidiendo, los plazos son otros. El criterio sobre qué se publica, el mismo de siempre.
- 26 de agosto. El dominio servía la página por defecto del hosting; no había web ni gestor. Ese día se abrió el repositorio, se cerró la estrategia de dominio (web nueva, no una migración) y se escribió el mapa de 24 keywords con dueño.
- 2 de septiembre. Audiencias, arquitectura y las tres direcciones de arte por la mañana; construcción y despliegue por la tarde: 22 páginas, 584 KB en total y respuesta del servidor entre 0,22 y 0,66 s. Por la noche, hero de partículas, medición preparada y 34 artículos escritos de un plan de 300.
- 3 de septiembre. Auditoría en frío por un verificador que no había visto el proyecto: 5 sobre 10 en lo técnico y 5,2 en lo visual, «no entregable». De ahí salió un plan de 20 fases y 58 tareas, 47 verificadas con comando y valor ese mismo día. Iconos propios, textura, menú plegable, migas, una cabecera nueva elegida entre cuatro propuestas y, ya de madrugada, el formulario.
- 4 de septiembre. Las 30 páginas contra los 200 controles del estándar de la casa: 3 fallos, corregidos. Plan de 10 capas y 202 tareas; 99 verificadas y desplegadas antes de acabar el día. Artículos visibles de 18 a 42, y las 24 páginas que solo recibían uno o dos enlaces internos pasaron a recibir cinco como mínimo.
- 5 de septiembre. «Aire y materia»: los huecos de espaciado entre secciones bajaron de 213 a 93, y el primer artículo del blog pasó de 567 a 1.968 palabras con ocho bloques distintos y una tabla real.
- 6 de septiembre. 66 URL en el sitemap, 44 artículos visibles y 92 commits. Y una poda: el plan editorial baja de 300 a 200 artículos, por capacidad, no por calidad.
Escrito, publicado e indexado: tres cifras que no se parecen
Antes de escribir el artículo número 93 se midieron tres cosas por separado, y no se parecían: 92 artículos escritos, 17 visibles en la web y 1 página indexada de 32. Los otros 75 estaban escritos y esperando su fecha, el último hasta el 20 de noviembre. Se estaba produciendo inventario, no resultados, y el cuello de botella no era escribir. Era publicar y ser rastreado.
El blog de consultorseopamplona.com funciona con un motor de estados: cada artículo lleva «publicado», «borrador» o «programado» y una fecha, y la construcción solo genera lo que toca. Es lo que permite que una tarea diaria publique sola. Pero la primera versión tenía un defecto de semántica: un artículo escrito y marcado como borrador no se publicaba nunca, por mucho que llegara su fecha, así que los «85 borradores diarios» del plan eran invisibles por diseño. Se corrigió el significado (borrador es «no listo»; programado es «escrito y esperando su día») y 27 piezas pasaron de golpe a la cola.
Hay otra puerta que sí estaba bien y conviene no romper: sin un cuerpo de al menos 1.200 caracteres, un artículo no se publica aunque le venza la fecha. Parece un detalle. Es lo que impidió que un calendario automático sacara 185 esqueletos de entre veinte y cuarenta palabras a la vez.
Y el sitemap dio la lección más incómoda. Un fichero del código declaraba en su comentario ser «la única definición» de qué se publica; el sitemap era un tercer consumidor que duplicaba la condición sin la del cuerpo. Con un esqueleto de fecha vencida, listaría una URL inexistente: un 404 servido a Google con fecha de activación conocida, el 27 de noviembre. Declarar que algo es la única fuente no lo convierte en tal; se comprueba buscando quién más lo usa, no leyendo el comentario.
Sobre la indexación, dos matices que evitan el diagnóstico alarmista. Una página de 32 indexada a las treinta horas de publicar es normal, no un defecto; antes de acusar se comprobó que el robots estaba abierto, el sitemap declarado y el blog enlazado desde la portada. Y el protocolo IndexNow, que avisa a Bing y a otros buscadores en el momento, no cubre a Google: ahí sigue haciendo falta Search Console, y a 6 de septiembre Google no había indexado ninguna de las 66 URL enviadas. Es el estado esperable de una web de cuatro días sin un solo enlace entrante desde otros sitios, y el plazo con el que conviene mirarlo es otro.
De 3 a 6 meses hasta ver resultados es el consenso de las 3.680 personas que respondieron a una encuesta abierta de Ahrefs en LinkedIn y X en 2024. Fuente: Ahrefs, «How long does SEO take?», 2024. Es una encuesta abierta en redes sociales, no un estudio con muestra controlada, y así hay que leerla. Los plazos por tipo de proyecto los tenemos en cuánto tarda el SEO en dar resultados.
Hasta hoy, ninguna web nuestra ya indexada enlazaba a esta. El enlace que abre este artículo es el primero, y es la palanca de indexación más fuerte que hay a mano, así que se ha puesto con intención y no de pasada.
Lo que una auditoría dura encontró en una web recién hecha
Una web de dos días también se audita, y se audita más duro que una vieja, porque todavía se puede cambiar cualquier cosa sin miedo. El 4 de septiembre pasaron las 30 páginas por los 200 controles del estándar de la casa, el mismo que aplicamos a un cliente: 3 fallos, los tres corregidos en la misma pasada. El diagnóstico cabía en una frase, y no es la que suele salir de una auditoría: la web estaba técnicamente bien construida y comercialmente parada. El escaparate estaba vacío.
Los dos hallazgos que importaban no los da un rastreador. El primero: la página de «SEO para IA» vendía un fichero llms.txt y el control de qué bots de inteligencia artificial entran en la web, y la propia web no tenía ni lo uno ni lo otro. Pedir /llms.txt devolvía un 404 y el robots.txt eran dos líneas que dejaban pasar a todo el mundo. Cualquiera que se planteara contratar el servicio podía comprobarlo en diez segundos. Arreglarlo costó una tarde: hoy el robots.txt lleva una decisión escrita por cada bot, con su motivo en un comentario, y el llms.txt se genera solo en cada construcción para que no se quede viejo. El defecto pasó a ser argumento de venta. El segundo hallazgo lo contamos aparte porque nos toca a nosotros: de los instrumentos con los que auditamos, seis mintieron ese día, y dos eran de nuestra propia caja de herramientas.
Con resumen de IA, solo el 8 % de las visitas hace clic en un resultado, frente al 15 % sin él. Fuente: Pew Research Center, julio de 2025. Por eso la decisión de qué bots entran no es técnica sino de negocio: para quien vive de que le citen, cerrar la puerta a los motores que responden es predicar lo contrario de lo que vende. Aquí se dejó pasar a los que citan y se cerró a dos que ni citan ni mandan visitas.
Un instrumento que miente es peor que ninguno, porque produce un cero con cara de dato. Tres de los seis, para que se entienda el tipo de fallo:
- Nuestro propio auditor cerraba la puerta de un sitio abierto. El control que comprueba si el robots.txt bloquea a los buscadores usaba una expresión que cruzaba los límites entre grupos: un robots que abre para todos y cierra para un bot concreto, lo normal desde que hay bots de IA, daba fallo en las diez páginas medidas. Se corrigió en la herramienta y se añadieron dos pruebas para que no vuelva.
- El medidor de imágenes no veía la mitad. Contaba solo etiquetas de imagen y decía que una página tenía figura habiendo dieciséis con diagramas en SVG. La lectura tomada con el contador roto se descartó del histórico en vez de quedarse como línea base falsa.
- Los acentos del formulario «se perdían». No era el formulario: era la consola desde la que se enviaban las pruebas. Reenviado con los bytes construidos a mano, el fichero guardaba la «ó» correcta. Antes de arreglar un defecto conviene saber quién lo fabrica.
Lo que hundía el veredicto visual del día anterior no eran errores, sino ausencias: cero iconos, sin migas, un 7,7 % de superficie gráfica cuando las webs de referencia se mueven entre el 71 y el 109, y ningún formulario. Ninguna exigía rediseñar; eran piezas que faltaban. Si te preguntas qué se mira en una revisión de este tipo, lo tenemos desglosado en qué incluye una auditoría SEO seria.
Lo que se puede comprobar hoy, sin preguntarnos
Todo lo de arriba se puede verificar desde cualquier navegador, y esa es la parte que más nos importa. Estado a 6 de septiembre de 2026:
- robots.txt con una regla por bot. En consultorseopamplona.com/robots.txt: los buscadores entran, los motores que citan y mandan visitas entran, los que solo entrenan entran con el motivo escrito, y dos se quedan fuera (Bytespider y CCBot). Revisado el 4 de septiembre de 2026, según el propio fichero.
- llms.txt. Existe, pesa 18 KB y describe qué es cada parte del sitio. No lo vendemos como palanca, porque ningún proveedor se ha comprometido a leerlo; cuesta media hora y no rompe nada.
- Sitemap con 66 URL. 44 artículos, 9 páginas de servicio, 3 páginas de tema y el resto de páginas del sitio.
- Cero recursos de terceros. En el código fuente de la portada no hay fuentes, scripts ni imágenes cargados desde otros dominios; los únicos enlaces externos son los de perfiles y la ficha de Google.
- Datos estructurados válidos. Persona, servicio profesional y migas en cada página; artículo en cada entrada del blog. Se validan analizando el JSON tras cada construcción, porque el día del despliegue un escape de comillas dejó inválido todo el marcado sin que nada avisara, y se cazó esa misma noche.
- Sin banner de cookies. No es un olvido: la analítica está sin activar, no se pone ninguna cookie y un banner sin nada que consentir sería ruido.
- Tres reseñas de Google tal cual se escribieron, con enlace a la ficha donde cualquiera puede comprobar que existen.
Lo que sigue pendiente, dicho por delante
Un proyecto de once días tiene más cosas por hacer que hechas, y preferimos escribirlas aquí a que las descubra el lector. Cinco, por orden de lo que desbloquean:
| Qué falta | Estado a 6 de septiembre | Qué desbloquea |
|---|---|---|
| Indexación en Google | 0 de 66 URL indexadas; propiedad de Search Console verificada | Toda la medición de posiciones y consultas |
| Analítica | GA4 sin identificador; sin cookies ni banner hasta entonces | Saber qué páginas traen llamadas |
| Enlaces desde webs propias | Cero antes de este artículo | La palanca de indexación más fuerte disponible |
| Fotografía y logotipo | Ninguna imagen fotográfica; 0 de 140 artículos con imagen | La página «sobre mí», la imagen al compartir y la dirección de arte descartada |
| Calidad del blog | Nota media de 34 sobre 100 en un gate de 20 controles; 4 artículos a 100 | Que cada artículo pueda competir, no solo existir |
La última fila merece una explicación, porque parece contradecir todo lo anterior. Los 200 artículos del plan pasan por un gate de veinte controles que puntúa de 0 a 100, y la media a 6 de septiembre es 34. No están mal escritos; el listón se subió después de escribirlos. La receta de los cuatro que ya están a 100 es concreta —más de 1.900 palabras de texto visible, diez secciones, entre ocho y once bloques de tipos distintos y una lista de preguntas con respuestas de 45 a 58 palabras— y ahora se aplica desde el principio en vez de en dos pasadas. Lo contamos porque es lo que le diríamos a un cliente: un blog de 44 artículos visibles con nota media de 34 vale menos que uno de 15 con nota 90, y la poda de 300 a 200 va en esa dirección.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Astro y no WordPress, si vosotros trabajáis con WordPress?
Porque aquí publica una sola persona y no hay catálogo. WordPress es la respuesta cuando alguien del equipo publica sin tocar código o cuando manda un catálogo. Para una web de servicios con un blog de ficheros con fecha, el HTML plano quita base de datos, actualizaciones y superficie de ataque, y deja el rendimiento resuelto de serie.
¿Se puede hacer una web así en una semana para cualquier empresa?
Una web, sí; esta web, no. En siete días se hizo el sitio, el sistema visual y el arranque del blog, con una persona decidiendo sin comité; lo que no se comprime es lo de después: auditoría, arreglos y la indexación. Con un cliente, lo que más tarda es reunir lo que la web tiene que decir.
¿La ha hecho una inteligencia artificial?
Los agentes de IA hicieron el trabajo pesado; una persona decidió y comprobó cada cifra. La propia web lo dice: la IA investiga y redacta borradores, no decide qué se publica ni da por bueno un dato. Lo que produce una máquina, incluida la que audita, se refuta antes de creérselo: por eso hubo auditoría dura al día siguiente.
¿No os quitáis clientes entre la cooperativa y el consultor?
No, porque responden a preguntas distintas y, cuando coinciden, sumamos. Quien busca un consultor SEO en Pamplona quiere una persona; quien busca una agencia quiere un equipo. Si para una búsqueda aparecen las dos webs, ocupamos dos resultados que antes eran de otros. Lo que sí vigilamos es que dos páginas del mismo sitio no compitan entre ellas.
¿Quieres una web que se pueda auditar así?
Cuéntanos qué tienes y te decimos qué construir, qué medir desde el primer día y qué no hace falta. Con las cifras por delante, como aquí.
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- Nuestro servicio de posicionamiento SEO, la respuesta a quien busca un equipo y no una sola persona.
- Diseño y desarrollo web, si lo que quieres es una web construida y medida como esta.
- Cómo trabajamos, en cuatro fases, el método que también se aplicó aquí.
Historial: 11 de septiembre de 2026 publicación original, con las cifras medidas el 6 de septiembre de 2026 en la memoria del proyecto y en la web viva. Próxima revisión prevista: entre ocho y doce semanas después de publicar, que es la ventana de medición; antes si Search Console indexa las primeras URL o llegan la fotografía y el logotipo.

Marketing digital, SEO y desarrollo WordPress en Marketing España, Sociedad Microcooperativa, desde donde trabajo con pymes de toda España. Los artículos de este blog los escribo yo, en colaboración con el equipo.
